• El Wiñoy Tripantü, celebración muy de la provincia de Buenos Aires

    Aunque la nota se refiere a la fiesta que realizan los mapuche en Argentina para celebrar la "nueva salida del sol" (el solsticio que vivimos cada año en la tercera semana de junio), quien la ha elaborado vive en Madrid, Vicente Rubén López Pérez.
     
     
    Vicente López Pérez, argentino y porteño, con familias en la Provincia de Buenos Aires, residente en Madrid, España

    Nuestro compatriota vive aquí desde 1975 y a pesar de sus estudios mercantiles y de veterinaria, jamás los ejerció profesionalmente. En cambio es un emprendedor argentino en España, con su peletería en Madrid. Nacido en Buenos Aires, ha seguido el rastro a sus ancestros, a través de sus familias de Rojas y otras ciudades de la Provincia de Buenos Aires. Ya nos lo contará en detalles en un reportaje que publicaremos en Agosto 2010 en la revista RAÍZ ARGENTINA y en este portal, que es el sentimiento argentino en España y Europa.



    Wiñoy Tripantü

    Por Vicente López Pérez



    El Wiñoy Tripantü ó Nueva Salida del Sol es sin duda una de las ceremonias más importantes del Pueblo Mapuche, desde tiempos inmemorables se viene renovando este compromiso con la Ñuque Mapu (Madre Tierra).
     
    Partiendo de la base que para los Originarios el tiempo es circular, los ciclos y las estaciones se repiten una y otra vez y así terminan y empiezan, nacen y mueren dándole a las gentes la oportunidad de aprender, reflexionar é ir perfeccionándose en su interrelación con el medio ambiente y su cultura hasta el fin de sus días.
     
    Consideremos que en el principio de los tiempos, el  gran círculo era el territorio donde la gente se estableció y arraigó; entonces empezaron a orientarse, a definir los puntos cardinales, las distintas estaciones, los cambios de las fases lunares y como todo esto modificaban y afectaba a la Naturaleza y las gentes.
     
    Este gran conocimiento astronómico a lo largo de miles de años (según algunos estudios antropológicos con carbono 14 estaríamos en el año Mapuche 12476), 
    derivó en el Calendario Mapuche.
     
     
    Calendario Mapuche "we Tripantü" considerado por las poblaciones mapuche de Los Toldos y otras localidades de la Provincia de Buenos Aires
     
     
     
    Ellos vieron que los ciclos lunares se completaban cada 28 días (a veces 27) y a su vez el Sol también determinaba su ciclo más largo en el tiempo y era de 365 días (un año). Siempre circular el tiempo estaba determinado por La Luna (Küyen) femenina, dinámica y cambiante y por El Sol (Antü) masculino y estático. El año a su vez lo dividieron en cuatro estaciones:

    Pukem:   Tiempo de Lluvias
    Pewü:     Tiempo de Brotes
    Walüng:  Tiempo de Cosecha
    Rimú:      Tiempo de Descanso

    Todo este conocimiento de la Cosmovisión del pueblo Mapuche está representado en el Kultrum el instrumento sagrado.
     
     
    La fecha exacta del Wiñoy Tripantü, la suelen determinar los más ancianos que son grandes conocedores de su cielo, y esto sucede cuando se vuelven a ver en él “los siete cabritos”, que no es otra cosa que la reaparición visual en los cielos australes de la Constelación de las Pléyades, y como todo fenómeno natural no sabe de fechas fijas.
     
    Puede suceder entre el 20 y 24 de Junio y es el Solsticio del Invierno Austral ó sea la noche más larga del año, a partir de ahí la luz empieza a ganarle terreno a la oscuridad. Aquí se inicia un nuevo ciclo, en este tiempo la naturaleza se purifica con la lluvia y se renuevan una serie de compromisos y se contraen otros muchos nuevos, por eso que también se le conoce como el “Año Nuevo Mapuche”.
     
    Durante muchos años posteriores a la colonización, esta celebración estuvo prohibida como tal y por tanto se celebraba camuflada  bajo la forma católica de la Fiesta de San Juan.
     
    Para la llegada del Wiñoy Tripantü, las gentes y Comunidades empiezan a prepararse con anticipación, si el grupo es pequeño suele hacerse dentro de la Ruka (casa) y si es numeroso los hombres suelen construir un Kuni (una enramada) a campo abierto donde la gente pasará la noche junto al fuego sagrado, se prepararán comidas en abundancia y asados, para compartirlos entre todos.

    Al comenzar a caer la noche y el frío hacerse presente la reunión se hace cada vez más íntima alrededor del fuego entonces comienzan los relatos y entre conversas, Ulkantunes (canciones) y Purrúnes (bailes), circulan el mate y las tortas fritas.

    Según la cosmovisión mapuche esa es la noche en que el espíritu está mejor predispuesto y más receptivo, por lo tanto se emplea para aprender algo nuevo o realizar alguna creación, como por ejemplo la confección de instrumentos musicales.

    Así permanece la gente hasta recibir la primera luz del nuevo día, esta marcará el comienzo del nuevo ciclo de la naturaleza el rito de renovación de las fuerzas del Universo ha llegado, los más osados irán a cualquier río ó laguna cercana para darse el baño ritual, dicen que esa noche las aguas están más calientes debido a un fenómeno natural, y es muy importante recibir al Sol limpios de cuerpo y alma.

    Cuando amanece se da paso a la ceremonia central del Wiñoy Tripantü, todos en semicírculo de cara al Puel (este) y mirando el Antü (sol) comenzarán a relacionarse con el Newén (fuerza espiritual).

    En cada ceremonia se renueva el compromiso de “Ser Mapuche” y el compromiso “con la naturaleza” y con la “responsabilidad de preservar su equilibro”.y así dicen ellos:

    “Para nosotros el Pueblo Mapuche, la importancia de este momento se eleva al plano de lo sagrado ya que como una fuerza más de la naturaleza, nos comprometemos con ella. Conocer y profundizar acerca del origen y real sentido del Wiñoy Tripantü puede ayudar a ordenar nuestra vida colectiva como Pueblo, retomar el destino de nuestra cultura en nuestras propias manos y proyectarnos al futuro fortalecidos en nuestra propia identidad originaria.”

     
    Noche de We Tripantü 


    Anochece. Una mano dibuja en los vidrios
    el rostro de una helada, cuyo nombre ha olvidado.
    Los manzanos sueñan la felicidad
    de compartir el mundo con los pájaros.
    La Nueva Salida de Sol ilumina
    el camino de los perdidos.
    El invierno hunde sus pies
    dejando una huella sin forma.
    La estación de las lluvias es nuestro único consuelo.
    Noche de We Tripantu. Un nuevo orden perdura en las cosas.
    La memoria recupera el silencio
    anterior a la palabra.
     
    (Del poeta Mapuche  B. Colipán)


    Como todos los años para estas fechas, en la intimidad de muchos campos argentinos ajenos a miradas curiosas, la gente se volverá a reunir, los fuegos se volverán a arder y Los Mapuche renovarán una vez más sus compromisos  con la Madre Tierra y  su lucha permanente por seguir reivindicando sus derechos y cultura.







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    Lista de comentarios

    Guillermo Nietto21/11/2010 04:35:46

    Los mapuches son originarios del sur de Chile; Buenos Aires los conocìa porque sufría sus malones que arrasaban con todo.
    En la literatura gauchesca no encontrè menciòn digna sobre sus asentamientos en la Provincia, asi que llamar a un rito de ellos "muy de la Provincia", me resulta incorrecto.
    Hasta es posible que este señor autor del artìculo, trabaje al servicio de intereses foraneos, como el "prìncipe mapuche" que vive en Londres.

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